miércoles, 3 de noviembre de 2010

Atlántida

¿Quién puede decir a cuando se remonta nuestro origen? Quizás el escriba de algún erudito lo haya encontrado alguna vez enterrado  en las profundidades de las inmensas bibliotecas secretas de Terra, pero, si así ha sido, el alto nivel de seguridad imperante en las mismas le ha hecho merecedor de una lobotomía pagada por la Inquisición.
La explicación oficial a nuestra historia, o, mejor dicho, a la falta de ella, es que “se perdió en la época de los disturbios”.
¿Se nos oculta algo? Es posible, pero no vamos a forzar la máquina para que se nos cuente la verdad. No al menos en estos momentos donde todo nuestro empeño está dirigido a la supervivencia y posterior expansión. Al fin y al cabo si estamos aquí es por designio del Emperador y nuestro máximo objetivo es cumplir su voluntad.
Quien lea esto se preguntará ¿pero, de que está hablando? Pues estoy hablando del Capítulo Atlántida.
Un Capítulo sin apenas historia conocida, que no sabe de qué primarca desciende ni a que otros Capítulos llamar hermanos, pero comprometido a la defensa de la humanidad como el que más.
Un Capítulo que tiene su principal fortaleza, conocida como “La Choza”, en un planeta pantanoso, un capítulo que se funde con la naturaleza encharcada y cuya afinidad con las marismas les hace infalibles en ese tipo de entorno. Quizás nuestra efectividad baje un poco en otros ambientes menos “húmedos”, pero somos marines espaciales y luchamos donde el Emperador decide que luchemos.
En estos momentos me encuentro acompañado de poco más de un par de escuadras tácticas pertenecientes a la segunda (y de momento casi única) compañía, junto con tres de los diez hermanos veteranos y sus benditas armaduras de exterminador. También viajan con nosotros nuestro Capellán y nuestro bibliotecario jefe.
De las ocho escuadras tácticas restantes, cuatro están en nuestro Cuartel General acompañadas de dos hermanos veteranos, y las otras cuatro junto con nuestro único capitán y el resto de veteranos, desplegadas en ayuda de la milicia local de un planeta asolado por una revuelta de un culto hereje que debe ser purificado.
El lector que tenga la suerte o desgracia de tener este manuscrito en sus manos se estará preguntando ¿Y el resto del Capítulo? Bien, esa misma pregunta nos hacemos todos los Hermanos Atlantes. Lo único que tenemos claro es que despertamos en La Choza de una animación suspendida. ¿Por qué? Eso queremos esclarecer, puesto que ninguno recuerda nada anterior al despertar.
¿Nuestros archivos? En blanco, a excepción de una sola cita que decía “Despertad, es la hora. Creced hasta que estéis completos mientras el Emperador guía vuestros pasos hacia la gloria”.
Y eso estamos haciendo. Después de que nuestra pureza y lealtad haya quedado fuera de toda duda, de que todos los exámenes físicos y psíquicos hayan demostrado que no estamos mancillados y que no existe ni una sola mácula en ninguno de nosotros.
Ya hemos conseguido encontrar seis planetas de reclutamiento y nos dirigimos al séptimo donde un pequeño grupo de nuestros exploradores ha seleccionado a varios candidatos para ser probados antes de pasar a formar parte de nuestro Capítulo. En cuanto a nuestros planes futuros….

RatingWidget

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...